Cuando el año pasado salió al mercado el Acer Aspire TimeLineX muchos alabaron con críticas positivas esta apuesta de Acer en el mercado de las portátiles llamadas de gama alta o portátiles de 17 pulgadas. Sin embargo, una de las falencias más graves que se le achacó fue la duración de la batería. El prestigio y alto rendimiento de estas portátiles tenían que ir de la mano de un plus en el rendimiento de la batería ya que, aunque éstas no eran precisamente para transportarse constantemente, sí era saludable que tuvieran una autonomía a la altura de sus capacidades.
Fue así que una batería de seis celdas salió para limpiar una poco esta imagen de la Acer Aspire TimeLineX. Con esta nueva batería la autonomía de esta portátil se elevó a ocho horas de uso continuas comprobado por varios usuarios experimentados. Ahora en Acer han repetido la fórmula y han sacado al mercado una batería capaz de mantener hasta por 12 horas o más en la autonomía de la portátil. Con esta cantidad de horas de autonomía no dudamos de que muchos usuarios estarán realmente felices.
Este es un ejemplo de cómo realmente desde la fabricación se puede aumentar el rendimiento de una portátil, sobre todo de las características de esta Acer que está pensada para un alto rendimiento. Por esta razón vamos a explicar de qué manera ha logrado Acer optimizar la totalidad de su portátil con el único fin de prolongar la vida de la batería que, de por sí, permite una gran autonomía.
En portátiles como estas que tienen lo último en tecnología con tarjeta ATI e Intel, ocho o doce horas de autonomía no es una tarea sencilla. Para lograr este nivel de autonomía algunas mejoras fueron imprescindibles:
• El uso de paneles LED: con la incorporación de paneles LED se dio un salto al ahorro de energía en las portátiles. Sumado a esto, encontramos la incorporación de la tecnología Intel Display Power Savings (IDPST) que garantizan un 30% de ahorro de energía sin perder la calidad visual.
• Discos duros ahorradores: para lograr esto se ha incorporado tecnología para la disminución del ruido y, por supuesto, disipadores para mantener temperaturas de funcionamiento óptimo.
• Mejoras en la ventilación: la refrigeración del sistema es importante sobre todo para garantizar un rendimiento con menos consumo de energía. Se han incorporado ventiladores de menos consumo pero sin perder de lado la efectividad de enfriamiento.
• Finalmente, las mejoras en consumo que vienen de la mano con los nuevos procesadores de Intel de la serie i.










